En el Museo Infantil de Brownsville, la imaginación echa a volar con «El viaje de Amelia», una experiencia lúdica única inspirada en la aviación, la exploración y el descubrimiento. Diseñada y construida por Soft Play colaboración con el museo, esta instalación inmersiva aúna historia, aprendizaje y movimiento a través de dos entornos de juego interconectados que invitan a los niños a trepar, explorar y soñar a lo grande.

visión

La idea central de este proyecto era crear un entorno educativo y atractivo que combinara el juego con la narración de historias, un entorno que rindiera homenaje al espíritu de Amelia Earhart y, al mismo tiempo, despertara la curiosidad, la confianza y el espíritu explorador en cada niño. Al fusionar el juego práctico con temas relacionados con el vuelo, el descubrimiento y la exploración espacial, el proyecto pretende estimular la imaginación y, al mismo tiempo, favorecer el desarrollo de niños de diferentes edades y capacidades.

el reto

El Museo Infantil de Brownsville buscaba una experiencia lúdica que fuera más allá del equipamiento tradicional, capaz de aportar un valor educativo significativo, fomentar el juego inclusivo y convertirse en una atracción emblemática para la comunidad. El reto consistía en diseñar un entorno dinámico que combinara la imaginación y el aprendizaje, al tiempo que se ajustara a la misión del museo de garantizar la accesibilidad, la participación y el enriquecimiento de todas las familias.

Características de «El viaje de Amelia»

  • «Aventuras en el cielo: el viaje de Amelia»
    Se trata de una gran estructura de juegos cerrada, inspirada en el espíritu pionero de Amelia Earhart, que invita a los niños a gatear, trepar y explorar a través de formas inspiradas en aviones. Con toboganes, túneles para gatear, elementos de escalada y paneles interactivos, la experiencia fomenta el desarrollo de las habilidades motoras, la resolución de problemas y el juego de rol imaginativo, todo ello en un entorno seguro y cerrado.

    El avión, una torre de juegos, es la pieza central de la nueva exposición permanente que se inauguró el mes pasado en el Museo Infantil de Brownsville.

  • «De Boca Chica a Marte»
    Este espacio de juegos blandos acerca a los niños a las maravillas de la exploración espacial a través de formas esculturales de espuma, elementos táctiles y paisajes imaginativos. Diseñado para un juego inclusivo y rico en estímulos sensoriales, el espacio fomenta la creatividad al tiempo que favorece el desarrollo físico y cognitivo de los niños más pequeños.