Desde los médicos y las enfermeras hasta el personal de recepción y los responsables de la toma de decisiones, los profesionales de los hospitales y centros médicos infantiles hacen todo lo posible por ayudar a sus jóvenes pacientes. Sin embargo, hay algo que muchos de estos centros echan en falta: espacios de juego designados. Añadir estos espacios puede ayudar a los pacientes más jóvenes a curarse tanto emocional como físicamente.

Además de ser una gran distracción de los rigores de la vida hospitalaria, el juego puede ser una parte vital de la recuperación de un niño. A través de Soft Play, los niños pueden resolver sus ansiedades relacionadas con la enfermedad, construir cuerpos más fuertes, desarrollar emociones sanas y vivir la vida como cualquier otro niño.

Curar la ansiedad y los traumas

Estar enfermo y necesitar una hospitalización puede ser estresante incluso para los adultos más preparados, pero más aún para los niños. El cambio brusco de vida puede provocar ansiedad e incluso traumas emocionales. Un estudio reciente ha descubierto que el juego puede aliviar estos efectos secundarios. De hecho, el juego terapéutico y la ludoterapia pueden ser significativamente beneficiosos para los niños preoperados o sometidos a tratamientos contra el cáncer. Los investigadores también observaron que los niños con problemas de salud potencialmente mortales tienen un estrés más grave y agudo, lo que significa que pueden necesitar más el juego. Es esencial que los profesionales de la salud no ignoren la importancia del juego debido a la gravedad de la enfermedad del niño.

Promover la salud física

Entre todas las inyecciones, análisis de sangre, sueros y píldoras, puede ser fácil pasar por alto los elementos básicos para estar sano. Al igual que los adultos, los niños necesitan hacer ejercicio para estar en forma y fuertes. El juego puede aumentar la densidad ósea, ayudar a desarrollar los músculos e incluso mantener a raya la diabetes. Además, los niños pueden ver aumentada su función pulmonar y cardíaca. Mientras que los adultos pueden ir a la cinta de correr para mejorar su forma física, los niños recurren al patio de recreo. Aunque parezcan más felices que los adultos en la máquina elíptica, los niños que juegan trabajan duro.

Desarrollo social

Play isn’t just about healing that which illness or trauma takes; it is a vital part of growing up. Through play, children develop self-esteem and the social skills necessary to become a productive member of society. If the goal is to help the patient thrive beyond the walls of the hospital, then play must be an indispensable part of the treatment.

Vivir la vida como un niño

En el caso de los niños, la hospitalización les obliga a interrumpir aspectos vitales de su infancia. Pueden faltar a la escuela, pasar tiempo lejos de sus amigos e incluso perderse funciones familiares esenciales. Permitir que los niños jueguen en un parque infantil puede devolverles parte de su infancia.

Soft PlayEl Director de Desarrollo Empresarial, Jeff Williamson, lo resumió así: "Cuando los niños están enfermos en el hospital, sus rutinas habituales se ven alteradas y pueden estar separados de su familia y otras personas conocidas durante períodos de tiempo. Poder jugar mientras están en el hospital significa que los niños pueden continuar con un aspecto de su vida normal."

Cuando los niños tienen que pasar tiempo en un centro médico, pueden asustarse y traumatizarse. Un espacio de juego bien hecho puede ayudar a estos pacientes a desarrollarse emocional, física y socialmente. Y lo mejor de todo es que les devuelve una parte de la vida que todos los niños merecen.

Soft Play se enorgullece de trabajar con organizaciones sanitarias para crear espacios que sumerjan a los niños en el juego. Todos los espacios de juego siguen las directrices de la ASTM y son naturalmente antibacterianos. Obtenga más información sobre cómo podemos diseñar, construir e instalar un espacio de juego de este tipo en su centro.